Análisis de la consultora sostiene que lo ocurrido en Alemania y España con la mayor alza de precios en más de una década, plantea la necesidad de tomar con mayor cuidado a las iniciativas de transición energética hacia la descarbonización de los sistemas eléctricos «que no cuentan con un análisis detallado de los impactos asociados a su implementación».

La necesidad de que las iniciativas que se toman en torno a la descarbonización sean realizadas con un análisis detallado de los impactos asociados planteó un análisis de Valgesta Nueva Energía, a propósito de la crisis energética que afecta a algunos países europeos, donde se ha registrado la mayor alza de precios en más de una década, especialmente en el gas natural.

«Una situación similar a la europea fue la vivida en Chile entre julio y agosto de este año, periodo en que la condición hidrológica seca y la indisponibilidad de centrales de generación incrementó la volatilidad en los costos marginales, con máximos en torno a 250 USD/MWh, en algunas barras, y puso a prueba la seguridad de suministro en el sistema», señala el documento.

Ante este escenario se indica que «situaciones como estas deberían encender las alarmas, o al menos tomar atención, sobre iniciativas de transición energética hacia la descarbonización de los sistemas eléctricos que no cuentan con un análisis detallado de los impactos asociados a su implementación ni de cómo estos impactos se ven influenciados por la situación energética global»

«Un ejemplo de lo anterior es el proyecto de ley de cierre de centrales a carbón 2025 que se está discutiendo actualmente en Chile. Si bien no existen dudas de la necesidad de avanzar en el cierre de las plantas a carbón, no se puede poner en riesgo la seguridad del sistema como tampoco los costos asociados a estas medidas que, producto de una mala implementación, podrían conducir a elevados precios y riesgos en el suministro de energía. Esto último no solo generará impactos económicos en los consumidores, sino también podría afectar la implementación de acciones en favor del cambio climático que tanto se necesitan», sostiene el análisis.

También se aclara que esto no supone desacelerar el actual proceso de incorporación de energías renovables, sino que lo importante «es avanzar en que las modelaciones, basadas en modelos teóricos que se fundamentan en una planificación óptima de los sistemas eléctricos, permitan evaluar de mejor manera la realidad que enfrentan estos sistemas».

«En consecuencia, probablemente la transición energética en Chile será el desafío más importante del sector energía en los próximos diez años, por lo que se requiere hacer los análisis y ajustes necesarios para no estresar al sistema innecesariamente. En conclusión, para salvaguardar tanto la economía como la transición hacia una energía limpia y un país carbono neutral, se deben formular políticas públicas para anticipar y gestionar las oscilaciones del mercado energético, y llevar a cabo el proceso de transición de manera responsable, segura y que no genere impactos sociales ni ambientales negativos», concluye el informe.

Revista Electricidad, 6 de octubre de 2021

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